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Dora Riedel, la primera mujer arquitecta titulada en Chile

Las mujeres han sido invisibilizadas de manera sistemática en la historia y más aún en la arquitectura. Parte del desafío hoy es corregir aquellos vacíos, censuras y olvidos. Con esta meta se gestó #MujerArquitectA y su primer objetivo fue la búsqueda de información sobre la primera arquitecta titulada en Chile.

En 2017 el equipo emprendió una larga y profunda investigación sobre la mujer detrás de este logro: no sólo queríamos comprobar quién era, sino también cuáles eran sus motivaciones y aspiraciones. Una vez comprobado que Dora Riedel Seinecke fue la primera arquitecta titulada en Chile, iniciamos una exhaustiva búsqueda sobre su historia, para lo cual el equipo de Mujer ArquitectA investigó en distintas partes hasta llegar al nombre de Andrés Roi Riedel, sobrino de Dora (hijo de Alice, hermana de Dora), quien amablemente se reunió con parte del equipo, nos dio antecedentes sobre su tía y nos puso en contacto con las nietas de Dora, quienes se encontraban fuera de Chile. Luego de más de 80 años de anonimato, Dora fue rescatada y destacada por nuestra agrupación de arquitectas.

Dora Riedel Seinecke, también conocida como “Lola” para sus más cercanos, nació un 11 de marzo de 1906 en Valdivia, Chile. Hija de Carlos Riedel y Herminia Seinecke Deppe⁠—ambos chilenos de origen alemán⁠—y hermana de Carlos y Alice, Dora realizó sus primeros estudios en la Escuela Alemana de Valdivia entre 1913 y 1915. Tras el fin de la Primera Guerra Mundial, se cree que la familia Riedel Seinecke retornó a Alemania en 1918, viviendo un par de años en Berlín y luego volver a Chile en 1920, específicamente a Valparaíso. En esta ciudad Dora retomó sus estudios en el Colegio Alemán hasta su examen final en 1921. Fue en el puerto donde recibió lecciones de pintura, que más adelante se unirían con la arquitectura. Su familia se trasladó a Santiago, y el 3 de abril de 1922, se autorizó que rindiera un examen general ante una comisión de profesores del Liceo de Valparaíso para poder ingresar a 4º año de humanidades en el Liceo de Aplicación en la capital, donde se recibió de bachiller en 1925.

Dora recibió sus clases de pintura en Valparaíso y durante su juventud pintó óleos que revelaron sus capacidades artísticas, por lo que decidió estudiar arquitectura por sobre pedagogía en matemáticas. Al conocer su decisión, su padre fue personalmente a la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Chile a preguntarle al director si aceptaban mujeres. Frente a la pregunta, el director le confirma que cualquier mujer podía ingresar, que incluso ya estudiaban otras mujeres, como Frida Ganther, quien fue la primera mujer en ingresar a una escuela de arquitectura en Chile, y si no hubiese sido por su fallecimiento prematuro, habría sido la primera mujer en recibir el título, de acuerdo con un documento de la arquitecta chilena Graciana Parodi Erwin en los años 40, entregado póstumamente por las hijas de Dora Riedel⁠—Christina Hammerle y Elisabeth Pavlu⁠—a nuestra organización #MujerArquitecta.

En 1925, Dora Riedel ingresó a la Escuela de Arquitectura en la Universidad de Chile donde fue una destacada alumna durante los cinco años que estudió. Entre sus compañeras de curso estaban Olga Arias Briones, quien se recibió 5 años después y Frances Barber, descendiente alemana de nacionalidad boliviana, quien fue muy amiga de Dora, pero no terminó ahí sus estudios, sino que los continuó en Alemania, desde donde mantuvieron correspondencia. 

Según el censo nacional realizado el 27 de noviembre de 1930, las mujeres correspondían al 50,5% de la población en Chile, es decir 2.164.736 en un universo de 4.287.445 chilenos. El 9 de diciembre de ese mismo año, en la Escuela de Arquitectura de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de ChileDora Riedel Seinecke se convirtió en la primera mujer en Chile en recibirse de arquitecta y una de las primeras en Latinoamérica. 

Inmediatamente Dora entró a trabajar al Ministerio de Obras Públicas de Chile en la sección de Urbanismo de la Dirección de Arquitectura, junto al arquitecto e ingeniero austríaco Karl Brunner, quien estuvo en la institución entre los años 1929 y 1934. La hermana de Dora, Alice Riedel, también trabajó en dicha institución, como secretaria personal de Brunner. Ambas fueron reconocidas como colaboradoras de Brunner junto a René Aránguiz, Osvaldo Hufe y Otto Moll.

En noviembre de 1931, Dora Riedel viajó a Alemania para estudiar decoración de interiores y así complementar sus estudios. Llegó primero a Berlín y luego partió a Stuttgart, en noviembre de 1933, donde realizó el curso por dos años con los reconocidos profesores Paul Bonatz, Paul Schmitthenner y Heinz Wetzel, en la entonces Escuela Superior de Arquitectura de Alemania, donde recibió el título de Doctora en Arquitectura de Interiores. En este viaje se reencontró con la arquitecta Frances Barber. 

Fue durante sus estudios que conoció al arquitecto Anton Hammerle, con quien contrajo matrimonio el 18 de noviembre de 1934, y con quien tuvo 5 hijos: Anton, Christina, Heinrich, Elisabeth y Herbert, entre 1935 y 1945.

La familia vivió en München hasta mediados de 1937 y, producto de la Primera Guerra Mundial y que Anton era tirolés, la familia decidió trasladarse a la región del Allgäu, en el sur de Alemania. Es aquí donde Anton, a pesar de la guerra, consiguió trabajo como arquitecto. A partir de 1947, la familia completa vivió en Austria, en un barrio residencial de Innsbruck cercano a la frontera suiza, donde el esposo de Dora se convirtió simultáneamente en Baurrat de la Dirección Regional de Construcción—equivalente a ser arquitecto municipal—y Director de Arquitectura y Urbanismo de la ciudad. Dora junto a su marido diseñaron, construyeron y equiparon la casa familiar, siendo esta la única obra construida de Dora Riedel.

Dora Riedel Seinecke finalmente murió el 21 de junio de 1982 a los 77 años en Innsbruck.

Luego de 35 años desde su muerte, las fundadoras de #MujerArquitecta propusieron y gestionaron en 2017 a través del Comité de Arquitectos Jóvenes del Colegio de Arquitectos de Chile, el premio Dora Riedel Seinecke, galardón que destaca al “arquitecto(a) o equipo que se haya destacado en el año precedente por su labor innovadora, abriendo caminos en la profesión”. En 2018, la primera edición del premio estuvo marcado por la historia, ya que fue entregado personalmente por una de las nietas de Dora Riedel, Veronika Pavlu Hammerle, quien viajó especialmente desde Austria para la ceremonia en representación de la familia que se involucró activamente en la investigación y posterior reconocimiento.

Esta historia busca dar el espacio y reconocimiento a la mujer detrás de la arquitecta, reescribiendo la historia de la arquitectura chilena para darle el espacio que Dora Riedel merece en su más amplia dimensión.

Fuente : Mujer Arquitecta